Biografía de Dhario Primero
Dharío Primero, cuyo nombre verdadero era
Darío Evangelista Ortiz de la Hoz, fue un
destacado cantante dominicano. Nació en la ciudad de Santiago de
los Caballeros, República Dominicana, el 27 de diciembre de 1952; y
su muerte fue Orlando, Florida, Estados Unidos, el 14 de mayo de
2025. Desde muy joven, mostró un interés profundo por la música, lo
que eventualmente lo llevó a convertirse en uno de los artistas más
influyentes en su género. A lo largo de su vida, Dharío Primero
construyó una carrera musical sólida y respetada, dejando una
huella indeleble en el panorama artístico dominicano y en la música
en general.
Su legado artístico está conformado por la grabación de 15 discos
de larga duración, una cifra que refleja su constancia y dedicación
en el mundo de la música. Además, es considerado uno de los
pioneros en incursionar en el género de la balada en su país,
siendo así uno de los compositores más representativos y
emblemáticos de este estilo en la República Dominicana. La
innovación y sensibilidad que caracterizaron sus composiciones
contribuyeron a definir el sonido de la balada dominicana, abriendo
caminos para futuras generaciones de artistas que siguieron sus
pasos. La influencia de Dharío Primero trasciende su producción
discográfica, ya que su estilo y su talento lograron consolidar un
género que hoy en día sigue siendo apreciado por muchos amantes de
la música romántica y sentimental en su país.
Entre las canciones más conocidas y recordadas de Dharío Primero se
encuentran temas como
"Penas", una pieza que expresa
profundo dolor y nostalgia;
"Mi manera", que refleja su
estilo personal y auténtico al interpretar el amor y la vida;
"Páginas sociales", una canción que aborda temas de
interés social con sensibilidad y compromiso; y
"La distancia
es solo una prueba", una melodía que evoca la esperanza y la
fortaleza en momentos de separación. Cada una de estas
composiciones muestra la habilidad del artista para conectar
emocionalmente con su audiencia, a través de letras sinceras y
melodías que permanecen en la memoria de quienes las escuchan.
Significado del nombre
Su madre le otorgó su nombre artístico, Dharío Primero, en honor a
que fue su primer y único hijo.
Niñez, Juventud y Vida Familiar
Dharío Primero nació y creció en Santiago de los Caballeros, una
ciudad vibrante situada en la región norte de la República
Dominicana. Fue hijo único de Lidia Antonia de la Hoz y Narciso
Baldemiro Ortiz, quienes desempeñaron un papel esencial en su
formación y en la inculcación de sus valores. Desde temprana edad,
estuvo rodeado por el ambiente característico de la ciudad, con sus
calles llenas de historia, tradiciones arraigadas y una población
cálida y acogedora.
Su madre, en particular, tuvo una influencia profunda en su vida,
no solo por ser su madre, sino también por haberle otorgado su
nombre artístico, Dharío Primero. Este nombre fue elegido con mucho
cariño y significado, en honor a ser su primer y único hijo,
reflejando el amor y la importancia que su familia le concedió
desde sus primeros días. La relación con sus padres, marcada por
ese vínculo especial, fue fundamental en su desarrollo personal y
en la construcción de su identidad.
Inicios de Dhario Primero en la Música
Los inicios profesionales de Dharío Primero comenzaron en 1979. Sin
embargo, su historia musical se remonta a principios de la década
de 1970, cuando se mudó a la ciudad de Nueva York. Allí, conoció a
otros jóvenes que compartían inquietudes musicales similares a las
de él, lo que le permitió explorar y desarrollar su talento en un
entorno diverso y estimulante.
Durante ese período, las influencias de figuras como
Sandro,
Elvis Presley,
Willie Nelson y
The Beatles dejaron una huella
significativa en su estilo. Juntos, formaron un grupo llamado Las
Imágenes, que se presentaba en salas de espectáculos y centros
nocturnos como el Chateau Madrid y el Happy Hill Casino. En estos
espacios, interpretaban las primeras composiciones de Dharío,
marcando así sus primeros pasos en el escenario.
Una vez que el grupo logró acoplarse y consolidar su sonido,
comenzaron a modificar su estilo e influencias, acercándose más a
la estética del grupo chileno Los Ángeles Negros. En 1971, grabaron
su primer álbum titulado
"Dharío el único", con el Grupo
Las Imágenes. En este trabajo, incluyeron temas como
"Yo
volveré", "Carmen" y una versión de la canción
"Let it
Be" de The Beatles, titulada
"Creo en ti". Sin
embargo, a pesar de estos esfuerzos, el álbum no logró salir al
mercado, marcando un punto de inflexión en sus inicios
musicales.
Género musical
Dharío Primera es un artista cuyo trabajo abarca diversos géneros
musicales, destacándose principalmente en la balada romántica y el
pop latino. Su estilo musical se caracteriza por melodías suaves y
emotivas que buscan transmitir sentimientos profundos,
especialmente en temas relacionados con el amor y las relaciones
sentimentales. La balada romántica en su repertorio suele presentar
letras cargadas de sensibilidad y pasión, acompañadas de arreglos
musicales que potencian la emotividad de las voces.
En cuanto a su influencia y estilo, Dharío Primera también
incorpora elementos de la nueva trova, un género que se caracteriza
por su contenido lírico comprometido y con un fuerte enfoque en la
poesía y la reflexión social. Este estilo le permite ofrecer
canciones con un mensaje más profundo y una carga filosófica,
diferenciándose de otras propuestas más comerciales. La nueva trova
en su música se refleja en letras que abordan temas sociales,
culturales y existenciales, enriqueciendo su propuesta
artística.
También tiene matices de la canción melódica, un género que se
centra en melodías agradables y fáciles de recordar, con arreglos
sencillos pero efectivos. La canción melódica en su trabajo aporta
un carácter accesible y popular, facilitando que su música llegue a
un público amplio.
Trayectoria y Legado
La trayectoria musical de Dharío Primero comenzó desde sus primeros
pasos en la música gracias a un impulso inicial que fue fundamental
para su desarrollo profesional. Este respaldo le llegó de la mano
del reconocido cantante y productor cubano Tin Valdés Vigil, quien
en aquel entonces ocupaba la presidencia de T&T Récords
Internacional y EMI Capital en Puerto Rico. Gracias a su apoyo,
Dharío pudo acceder a valiosas oportunidades en la industria
musical, lo que le permitió dar sus primeros pasos con confianza y
visión.
Con la guía de Tin Valdés Vigil, Dharío lanzó su primer álbum
titulado
"Selecciones", un trabajo que marcaría un hito en
su carrera. La producción contó con la colaboración de destacados
músicos de la orquesta sinfónica de Radio City Music Hall de Nueva
York, entre ellos Ruth Siegler, Eugenie Dengel, Brownig Cramer,
Horold Kohen, Reymond Kunicki, Ted Hoyler y Cris Finckel. Este
disco logró una gran aceptación en la radio de República
Dominicana, donde temas como
"Magally",
"Yo
volveré",
"Canto a las madres",
"Canto al
Supremo" y
"Vamos muchachos adelante" conquistaron a
su público. La canción
"Vamos muchachos adelante" en
particular, generó controversia y fue incluso prohibida durante los
12 años de mandato del presidente Joaquín Balaguer, debido a su
contenido social y su asociación con la corriente de la Nueva
Trova. Sin duda, este trabajo permitió a Dharío ampliar su
distribución a Puerto Rico y otros países, consolidándose como uno
de los pioneros en la música balada en República Dominicana.
Tras el éxito de su primer álbum, Dharío emprendió su primera gira
de promoción por varias regiones de Sur y Centroamérica. Visitó
países como Colombia, Argentina, Ecuador, Chile, Venezuela y
México, llevando su música a diversos públicos y consolidando su
presencia en la escena latina. En México, participó varias veces en
el programa
"Siempre en domingo", conducido por Raúl
Velasco, uno de los espacios televisivos más importantes de la
época. Durante su paso por ese país, fue apadrinado por el
legendario actor y comediante Mario Moreno
"Cantinflas",
quien le brindó su apoyo y reconocimiento, fortaleciéndose su
presencia en el ámbito latinoamericano. Esta gira fortaleció su
presencia en mercados clave como Puerto Rico, México y Venezuela, y
le brindó la oportunidad de comenzar la grabación de su segundo
álbum en Puerto Rico, donde conoció a Taldín Pastrana y a Carlos
Alfonso Ramírez, productores que jugaron un papel fundamental en su
desarrollo artístico en ese momento.
El año 1981 representó un punto de inflexión en su carrera
internacional con el lanzamiento del sencillo
"Mi manera".
En abril de 1982, la revista Weekly Top Tunes Review, considerada
la precursora de Billboard, realizó un estudio sobre los discos de
45 RPM más vendidos en Puerto Rico y Estados Unidos, destacando a
"Mi manera" como uno de los temas más importantes. La
canción permaneció en las listas durante 32 semanas y alcanzó el
puesto número uno en Puerto Rico. Su segundo álbum, titulado
"Tu recuerdo es mi amor", contó con una promoción intensa
en Puerto Rico, participando en programas de televisión como
"El Show de Charytin",
"El Show de Luís
Vigoraux",
"El Show de Iris Chacón",
"El Show de
Walter Mercado" y
"El Show de Nydia Caro". La
popularidad de Dharío en esa época consolidó su presencia en el
mercado latinoamericano y le permitió seguir creciendo como
artista.
En 1982, alcanzó otro éxito internacional con la canción
"Sed
de amor", compuesta por el reconocido cantautor argentino
Jorge Char. Este álbum también incluía temas como
"Detrás de la
cortina", escrito por Dharío Primero, y la canción que le da
título al LP,
"Tu recuerdo es mi amor". La calidad de su
trabajo fue reconocida con la entrega de dos discos de plata en
Estados Unidos y un disco de oro en Puerto Rico, en reconocimiento
a sus altas ventas. Además, tuvo la oportunidad de interpretar
"Tu recuerdo es mi amor" ante la viuda del legendario
pelotero Roberto Clemente en un Coliseo que lleva su nombre,
participando en obras benéficas y actividades solidarias en Puerto
Rico. También formó parte de la Tele-Marathón contra el cáncer en
Puerto Rico junto a figuras como Mario Moreno
"Cantinflas", demostrando su compromiso social y su
presencia en actividades de impacto solidario.
En 1983, Dharío fue invitado a la celebración del programa
"Hoy
mismo", donde participó en el cierre del espectáculo junto a
personalidades como el presidente Salvador Jorge Blanco y la
primera dama Doña Asela Mera de Jorge. Ese mismo año, actuó en
escenarios de gran relevancia como el Teatro Blanquita en Ciudad de
México, el Radio City Music Hall, el United Palace y el Madison
Square Garden en Nueva York, consolidando su presencia en los
grandes escenarios internacionales y reafirmando su estatus como
artista destacado en el ámbito latinoamericano. En 1984, fue
informado por el periódico El Vocero de Puerto Rico y otros medios
que había sido invitado al festival OTI, aunque decidió rechazar
esa oportunidad por motivos personales. En ese mismo año, se
trasladó a Buenos Aires, Argentina, para grabar su tercer álbum,
"El romántico de América", en los estudios Excalibur,
propiedad del famoso cantante Sandro de América. Bajo la producción
de Horacio Malviccino, este disco incluyó temas como
"Camino al
amor",
"En memoria a mamá" y
"Enamorado",
que fueron muy bien recibidos en países como Puerto Rico, Colombia,
Ecuador y Estados Unidos. Su estilo romántico fue tan marcado que
Sandro de América le apodó
"El romántico de América", un
reconocimiento que reflejaba la identidad de su música en aquella
época.
Durante ese período, Dharío también incursionó en la actuación,
participando en la telenovela
"Fue sin querer" para la
cadena Telemundo, junto a Sandro de América y la actriz
puertorriqueña Gladys Rodríguez. En 1984, recibió el premio La
Cotorra en República Dominicana, un reconocimiento otorgado a las
figuras destacadas del medio artístico. En 1986, lanzó su álbum
"15 aniversario", incluyendo un tema inédito titulado
"La distancia" es solo una prueba, de Jorge Char. La
cadena TeleAntillas le dedicó un especial titulado
"Dhario
Primero 10 años después", en reconocimiento a su trayectoria.
Los años siguientes los dedicó a realizar conciertos en recintos
como el Palacio de los Deportes (hoy Arena del Cibao) y a
participar en eventos como el Miss Puerto Rico de 1987. Durante
finales de los años 80, se tomó un descanso de los escenarios para
dedicarse a la actividad empresarial, pero en 1992 regresó a los
estudios para grabar
"Tres amigos a la buena de Dios", un
álbum con colaboraciones de artistas como Maridalia Hernández y en
el que predominaban las baladas, la bachata y los boleros.
En los años siguientes, Dharío lanzó en 1997 el álbum
"Estampas", producido por él mismo, que le valió el premio
al videoclip del año en los premios Casandra. En este disco,
compuso siete de las diez canciones, consolidándose como autor y
creador musical. En 1999, editó
"Añoranzas bachateras",
una recopilación de clásicos del género bachata con 18 temas que
celebraban su arraigo en República Dominicana y Puerto Rico. En
2001, grabó
"Simplemente", un álbum de bachata con doce
temas en el que reafirmó su interés por ese género. En 2003, lanzó
"De: Dhario Primero Al: legendario Sandro de América...
Tributo", un proyecto que para él fue un sueño hecho realidad,
ya que le permitió rendir homenaje en vida a su ídolo argentino.
Este tributo reafirmó su admiración y respeto por Sandro,
convirtiéndose en uno de sus mayores logros artísticos.
En los años posteriores, Dharío continuó promoviendo su música en
distintos programas de radio en Nueva York, participando en
espacios como
"Señor Bolero", conducido por Francis
Méndez, y en emisoras como Univisión Radio y La Kalle 105.9 FM. En
2008, junto a su hijo y Frederick Martínez
"El Pacha", fue
invitado al auditorio parroquial de la iglesia San Antonio de Padua
en Paterson, New Jersey, donde compartió escenario con artistas
como Claudia de Colombia, Isadora, Tito Nieves y Los Hermanos
Rosario, demostrando su vigencia y cercanía con nuevas
generaciones. Ese mismo año, anunció la liberación de sus sellos
discográficos para comenzar una nueva etapa en su carrera
artística. Para celebrar sus 35 años en la música, grabó
"Gracias por esperar", un álbum con diez temas inéditos,
en su mayoría de su autoría. Poco antes de su fallecimiento, dejó
una última composición titulada
"Triste Inventario",
dedicada a su tierra natal, la República Dominicana. La canción ha
sido interpretada como una despedida simbólica y un acto de amor
hacia su país, cerrando así un recorrido lleno de logros y aportes
significativos a la música latina.
Vida Personal
Dharío Primero tuvo nueve hijos. Aunque mantuvo su vida privada en
reserva, se sabe que sus hijos Darío Jr., Ranphys y Raphael Primero
han estado comprometidos en la preservación y difusión de su legado
musical.
Muerte
Dharío Primero falleció el 14 de mayo de 2025, a la edad de 72
años, en Orlando, Florida, Estados Unidos. Su muerte puso fin a una
larga lucha contra el cáncer de pulmón y problemas cardíacos,
condiciones que habían afectado su salud en los meses previos. En
mayo de ese mismo año, se reportó que el artista enfrentaba
complicaciones graves que requirieron su hospitalización, situación
que fue confirmada por el periodista Claudio Concepción, quien
expresó públicamente su apoyo y disposición para dialogar con
Dhário en estos momentos difíciles.
Su fallecimiento fue confirmado por su familia y la disquera R.R.
Entertainment Music, quienes emitieron un comunicado oficial para
despedirlo y agradecer su legado artístico. Antes de partir, Dhário
dejó como testimonio de su amor por su tierra natal, la República
Dominicana, su última composición titulada “Triste Inventario”. La
canción es vista como una despedida simbólica y una muestra de su
cariño eterno por su país, resonando en el corazón de sus
seguidores y admiradores.
Dharío Primero se consolidó como una figura emblemática en la
escena musical de la República Dominicana, logrando un
reconocimiento que trascendió las fronteras del país. Su talento y
carisma le permitieron captar la atención de un público diverso,
estableciéndose como un ícono de la balada y la música popular
dominicana. A través de su carrera, supo interpretar y transmitir
las emociones más profundas de sus canciones, conectando de manera
especial con sus seguidores y dejando una huella imborrable en la
historia musical del país.